Retos, desafíos y oportunidades en el sector logístico | Articulo de Rafael San Román

Nos encontramos en una economía globalizada donde los cambios y desafíos son cada vez más impredecibles, continuos y rápidos. El mercado requiere cada vez más participantes y algunos no son capaces de adaptarse o reinventarse a la velocidad que demanda. Esto genera ineficiencias, aumentos no planificados en los costes, reducción de los niveles de servicio, y disrupciones en la cadena de suministro. Al final, debemos poner los medios necesarios para mejorar la competitividad, de cada empresa de forma individual, y de la cadena desde un punto de vista global.

Estamos en un momento de grandes oportunidades, sobre todo si hablamos desde un punto de vista tecnológico. La velocidad de desarrollo de las nuevas tecnologías va mucho más rápido que la capacidad de las empresas para conocerla e incorporarla. Parece increíble, pero es muy difícil estar al día en la aplicación de nuevas tecnologías en la cadena de suministro, y aquí se abre una gran oportunidad para diferenciarse e innovar. La palabra innovación no es sinónimo de grandes inversiones, sino de implementar ideas.

Un simple ejemplo de lo anterior, lo tenemos en la inteligencia artificial. Está siendo noticia día sí y día también en los telediarios, y todo el mundo habla, interpreta y opina. ¿Te has planteado que es totalmente aplicable a tu negocio, que el coste es irrisorio, y que seguramente será uno de los proyectos más baratos que hagas en tu organización? El retorno de la inversión en este tipo de proyectos es inmediato. Y esto es solo un ejemplo de tecnología al alcance de cualquier empresa.

Lo que ha cambiado en el mercado de la tecnología los últimos años es la velocidad de su desarrollo, la facilidad de implementación, el coste reducido y el retorno de la inversión. Hay que atreverse a innovar, e incluir poco a poco alguna tecnología novedosa. Y no existen argumentos para evitarlo, salvo el desconocimiento o la obsolescencia tecnológica que existe en algunas industrias, empresas y sus directivos.

“Este es un sector del que se espera mucho y que tiene por delante muchas iniciativas que desarrollar: llegar a una logística sostenible, optimizando procesos, reduciendo la huella de carbono, el uso de embalajes reutilizables y otras muchas que la tecnología facilitará”

Existen multitud de tecnologías específicas que pueden aliviar nuestras empresas, sin necesidad de embarcarnos en grandes proyectos o iniciativas costosas. Profundizando en el sector, sigue habiendo mucho trabajo manual y de poco valor. Para estos escenarios, la automatización de tareas y procesos es una herramienta que quien la usa sabe el valor que aporta. Otro ejemplo claro son las actividades del primer punto de contacto con empleados, clientes y proveedores. Aquí se están introduciendo con mucha velocidad los bots digitales, que se despliegan en muy poco tiempo, y el resultado es sorprendente.

Analizando el core de la cadena de suministro, la prioridad número uno debe ser el desarrollo de iniciativas que favorezcan la integración, la colaboración y visibilidad de todos los actores. Hace unos años podíamos pensar que esto sería maravilloso, aunque lo considerásemos utópico. Hoy en día, el panorama ha cambiado sustancialmente. Han aparecido nuevas soluciones y plataformas colaborativas específicas para toda la cadena de suministro, y para la integración entre empresas.

Estas plataformas no requieren de grandes proyectos o inversiones. Podemos diferenciar dos grandes tipos. Las primeras, entornos colaborativos orientados a dar visibilidad de la cadena de suministro, de los actores que participan en el proceso, del estado de las tareas, de la documentación completa del proceso… Y si encima le queremos dar más valor tecnológico, se certifican todas las transacciones de los actores con blockchain. Lo mejor, se implementa en un par de meses y se paga por expediente. ¿Esto no se lo puede permitir tu organización?

Las segundas, más orientadas a la integración entre empresas, que no es tarea fácil. Plataformas donde se establecen relaciones de confianza entre los actores, llegando a producirse contabilizaciones automáticas entre las partes, evitando gran cantidad de trabajo manual de nulo valor añadido, y ofreciendo visibilidad en tiempo real.

Y para acabar, el gran reto de los próximos años, la sostenibilidad y la responsabilidad social. Este es un sector del que se espera mucho y que tiene por delante muchas iniciativas que desarrollar: llegar a una logística sostenible, optimizando procesos, reduciendo la huella de carbono, favoreciendo el autoconsumo eléctrico, el uso de embalajes reutilizables y otras muchas que la tecnología facilitará.

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Publicado por

Rafa San Román

Socio - Director | Stratesys